Nov 27, 2021 Last Updated 8:52 PM, Apr 1, 2019

¡150 AÑOS DI SERVICIO MISIONERO EN ORIENTE MEDIO!

Published in 2021
Read 32 times
Rate this item
(0 votes)

Provincia "Santa Isabel" - XVI Capítulo Provincial 2021

En los días 5 - 11 de agosto de 2021, en la Casa Provincial de Limasol - Chipre, contemplamos las maravillas del Señor celebrando el XVI Capítulo Provincial, con el Tema: ¡150 años al servicio misionero en Oriente Medio! Enriquecidas por las experiencias del pasado, vivimos el presente con confianza y afrontamos con valentía los desafíos del futuro.

Las hermanas capitulares, llegadas a Chipre de las diferentes comunidades y misiones, vivieron el encuentro capitular como renovada propuesta para la vida espiritual y apostólica de toda la Provincia. En la búsqueda contemplativa de Dios y en las respuestas concretas de los deseos más profundos que marcan nuestros días, fuimos acompañadas por la presencia grata de la Superiora general sor Paola Dotto y sor Augusta Visentin, secretaria general.

Sor Paola y sor Augusta nos han sostenido, animándonos a sembrar semillas de fraternidad, de apertura y de acogida en esta amada tierra de Oriente Medio: tierra de santos y memoria significativa que alienta nuestro presente en la fe y en la esperanza, proyectándonos hacia el jubileo de 150° años al servicio misionero, con un estilo de vida valiente y creativa.

La experiencia predominante en este tiempo ha sido los ejercicios espirituales, en preparación del Capítulo Provincial, dirigidos por el padre Jerzy Kraj ofm, vicario patriarcal de los católicos latinos en Chipre. Desde el inicio el ponente nos ha invitado a entrar en relación con Dios dejándonos interpelar por Su presencia, y contemplar de la figura de san José, para descubrir la Providencia de Dios en nuestra vida cotidiana, siguiendo algunas pautas:

  • revestirnos de fuerza y valor en este tiempo fuerte del Capítulo Provincial;
  • dar un paso adelante en el discernimiento de la Voluntad de Dios;
  • hacer experiencia de: tener hambre y sed de Dios y de Su Palabra;
  • hacer espacio en nuestro interior para acoger la gracia de Dios;
  • al ejemplo de san José transformarnos en hombres y mujeres que cimientan su vida en la fe en Dios.

Las reflexiones se han desarrollado en torno a la figura de san José, padre y custodio de la casa de Nazaret, fijando la atención en su fe y acogida, como modelo rico de sabiduría espiritual y de pedagogía personal y comunitaria. Dios se confía a nosotras en la hermana, en los pobres, en los necesitados, y nuestra respuesta a este gesto de amor debe expresarse en la plena confianza en Él, en la entrega incondicional, al ejemplo de José.

“La vida espiritual de José no nos muestra una vía que explica, sino una vía que acoge. Sólo a partir de esta acogida, de esta reconciliación, podemos también intuir una historia más grande, un significado más profundo (...) José no es un hombre que se resigna pasivamente. Es un protagonista valiente y fuerte. La acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu Santo. Sólo el Señor puede darnos la fuerza para acoger la vida tal como es, para hacer sitio incluso a esa parte contradictoria, inesperada y decepcionante de la existencia (Patris corde, 4).

El Papa Francisco dice que José "sabe transformar un problema en una oportunidad anteponiendo siempre la confianza en la Providencia". (Patris corde 5). Este bellísimo subrayado de san José nos impulsa a transformar nuestro estilo de vida en escucha obediente a la Palabra, en lo concreto y en el silencio, a partir de la Persona de Jesús.

Siempre el Papa Francisco nos sugiere y recomienda invocar a san José como padre y aprender de él la paternidad espiritual.

… “Nadie nace padre, sino que se hace. Y no se hace sólo por traer un hijo al mundo, sino por hacerse cargo de él responsablemente. Todas las veces que alguien asume la responsabilidad de la vida de otro, en cierto sentido ejercita la paternidad respecto a él …” (Patris corde 7).

José, contemplativo, dócil, humilde, silencioso, padre y custodio de la casa de Nazaret, para nosotros, hoy, se convierte en la imagen inmediata para narrar la vida consagrada de modo sencillo y profético, enriquecidas en nuestras fraternidades por la diversidad de naciones y culturas.

Al final de los ejercicios espirituales el padre Jerzy nos exhortó a acoger con asombro el cotidiano, convertir lo ordinario en extraordinario, a dejarnos tocar por la gracia de Dios y por las hermanas, para vivir relaciones de amor y generar un futuro juntas. Este es el milagro que hay que construir en nuestras fraternidades.

La superiora general sor Paola Dotto nos ha trazado un camino fecundo para recorrerlo, ella nos ha motivado a asumir el compromiso de la construcción de “puentes” y de relaciones positivas entre los dos mundos: occidental y oriental, con estilo de vida sencilla, en la riqueza de la sinodalidad y en la acogida de la grandeza de Dios en la cotidianidad.

Sor Paola destacó con satisfacción el privilegio de nuestra Provincia: ser presencia y testimonio vivo en la Iglesia, portadoras de la alegría del Evangelio en la diversidad de rostros, culturas, etnias y religiones, encontrando hermanos que huyen de la guerra, del hambre, de la trata, del miedo, de la violencia. Nos ha exhortado a hacer propio el objetivo que la Iglesia, como Madre solícita y nos propone: cuidar de los valores espirituales, de la formación en todas las etapas de la vida, de la profecía de la vida consagrada, insertada en una sociedad que tiene el culto del bienestar, del hedonismo, del individualismo.

Estos días, vividos en comunión, hemos profundizado la historia sagrada de nuestra Provincia, y valorado los talentos personales, comunitarios y pastorales actuales en la búsqueda del único Bien. Por eso, consideramos importante el compromiso común en el mundo heterogéneo en el que vivimos, afrontando, sin asustarnos de la dura situación actual. Sor Paola ha resaltado la importancia de la calidad de vida y ha recordado que esta realidad debe provocar en nosotros una mayor conciencia y que tenemos una vida en Jesús que testimoniar, tenemos que dedicar un tiempo a la escucha, a la acogida del otro, haciéndonos instrumentos y colaboradores con pasión a la acción del Espíritu Santo en las personas que encontramos, en la búsqueda serena de la voluntad del Padre.

Durante los trabajos en la asamblea Capitular nos dejamos interrogar por algunas preguntas:

  • A las vísperas de los 150 años de presencia y de servicio, hoy, ¿cuál es nuestra respuesta a la misión que Cristo mismo nos confía?
  • A la luz de la Palabra de Dios, ¿qué camino de renovación estamos llamadas a recorrer, individuando las necesidades de la Iglesia y del mundo?
  • ¿Somos capaces de comprender los signos de los tiempos a ejemplo de nuestros fundadores y de las primeras hermanas?
  • ¿Somos misión? ¿Somos fraternidad que testimonia y atrae?

La presencia de las hermanas misioneras y la belleza del compartir la vida apostólica de las misiones de Chipre, Líbano y Bulgaria ha sido otro momento muy rico para todas nosotras, porque nos ha hecho vibrar nuestro corazón misionero que va donde hay necesidad de amor y de ternura, y, por consiguiente, acoge a los pobres, a los últimos, a los refugiados y a los marginados. Las fraternidades y las hermanas misioneras, en sus diversas formas, custodian y anuncian con valentía el Evangelio, encuentran en la oración el celo y la compasión por la humanidad (cf. Cos. 4).

En este marco de internacionalidad e interculturalidad, precisamente como en los orígenes de nuestra Familia Religiosa, y en el clima fraterno de experiencias y de deseos grandes, sostenidas por la oración de las hermanas ancianas y enfermas, con confianza nos dejamos guiar por el Espíritu Santo para la elección de la Superiora provincial sor Antonia Piripitsi y su consejo.

En su discurso de clausura del XVI Capítulo Provincial 2021 la Superiora general sor Paola Dotto compartió algunos pensamientos, casi un programa de vida, que nos ayuda a renovar nuestro estilo de vida y traza el camino para el futuro no sólo de nuestra vida consagrada sino de toda la humanidad:

  • sentirnos provocadas por la riqueza del patrimonio congregacional, espiritual y humano, que brota de nuestra historia, y que nos alienta a profundizar cada vez más nuestras raíces en el Señor y en el testimonio de vida de tantas hermanas que nos han precedido;
  • vivir con entusiasmo el 150° de la misión, en actitud de restituir a Dios, con gratitud, todo el Bien que ha realizado en tantas hermanas valientes con la fuerza del Espíritu, animadas por el amor misericordioso hacia todos, indistintamente, y en particular, cercanas a los más pobres y débiles;
  • con docilidad y apertura de mente y de corazón, colaborar, en sinodalidad, en la construcción de una fraternidad universal, en diálogo con las religiones presentes en la misión;
  • Con la propia vida, mostrar a Jesús y el Evangelio a las personas que caminan junto a nosotras, y proseguir el camino convencidas y en comunión con la Iglesia;
  • tomar en serio el presente y el futuro de la Vida Consagrada como FMSC en esta tierra de misión, con creatividad evangélica y espíritu de familia, mirando como ejemplo a Santa Isabel, a las hermanas que nos precedieron y a nuestros fundadores.

En la fiesta de Santa Clara, "la plantita” de Francisco, hemos concluido el XVI Capítulo Provincial 2021 con sentimientos de reconocimiento por la grandeza de Dios en medio de nosotros.

A sor Paola Dotto Superiora General y a sor Augusta Visentin expresamos nuestra gratitud fraterna por habernos acompañado en comunión serena y con propuestas desafiantes.

¡Seguras de Su presencia, queremos continuar el camino juntas, en la actitud de restitución humilde y confiada de todo el bien recibido, con pasión, con fe fuerte, con amor ardiente y celo apostólico!

A ti Señor sea la alabanza y la gloria por los siglos de los siglos. ¡Amén!


 

Last modified on Jueves, 23 Septiembre 2021 07:55

Leave a comment

Assicurati di compilare tutti i campi obbligatori (*).