May 19, 2022 Last Updated 8:52 PM, Apr 1, 2019

CHIPRE: ISLA DE LOS SANTOS BERNABÉ Y PABLO

Published in 2021
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Con gran alegría compartimos el testimonio de nuestra hermana, Superiora provincial sor Antonia Piripitsi, en el encuentro del papa Francisco con los sacerdotes y los religiosos, en la catedral Maronita "Nuestra Señora de las Gracias" de Nicosia el 02/12/2021, durante su visita pastoral a Chipre.

Santo Padre,

Le damos nuestra cordial bienvenida a esta isla de los santos Bernabé y Pablo, y de tantos otros santos y santas que han contribuido a la evangelización del pueblo de Chipre.

Esta evangelización ha sido llevada a cabo también a través de tantos religiosos y religiosas que nos han precedido y han dado prioridad a la educación de los niños más pobres. Esta misión continúa hasta nuestros días en las escuelas católicas, que son medios eficaces para testimoniar el amor de Dios e inculcar los valores humanos, cristianos y religiosos.

Santidad, las escuelas católicas de la isla actualmente existentes y en plena actividad son sólo tres: El Colegio “Terra Santa” en Nicosia (fundado en 1646) perteneciente a los frailes Franciscanos Menores, la Escuela “Santa María” en Limassol, que en 2023 celebrará su centenario, perteneciente a las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón y la escuela primaria de “San Marón” en Anthoupoli, frecuentada sobre todo por alumnos maronitas. Tanto el Colegio “Terra Santa” como la Escuela “Santa María” están abiertos a chicos y chicas de todas las etnias, mentalidades, culturas y religiones. Un lugar de encuentro verdaderamente ecuménico, sin discriminación alguna, donde se construyen puentes, donde los alumnos aprenden a respetarse unos a otros en su diversidad, a amarse, a ayudarse, a dialogar, a colaborar juntos para construir un futuro mejor, un futuro donde todos puedan vivir como hermanos y hermanas, sin distinción de raza, cultura, religión o lengua.

En el pasado reciente había otras tres escuelas, que por desgracia nos vimos obligadas a abandonar después de la invasión de las fuerzas turcas en 1974; algunas de nuestras hermanas mayores cuentan con pena cómo tuvieron que huir sin demora, para poder salvarse. Pensaban que solo se iban por una noche y que volverían al día siguiente, pero de esa noche a ahora han pasado ya 47 años.

El año 1974 marcó una página dramática en la convivencia pacífica y secular entre la población grecochipriota cristiana y turcochipriota musulmana. La división de Chipre ha cambiado radicalmente no sólo el orden político y social de la isla, sino también nuestra misión en la zona ocupada del norte. A pesar de diversas dificultades y peligros, las religiosas, asistidas por los sacerdotes maronitas, nunca han dejado de estar presentes, pobres entre la gente pobre, para sostenerla espiritual y moralmente, y hacer que las campanas de algunas iglesias sigan sonando.

Nuestras hermanas originarias de Kormakiti, Asomatos, Ayia Marina y Karpasha están ya mayores, mientras que se constata que faltan las familias católicas porque, después de la división de la isla, están esparcidas por todas partes; además, como en muchos países de Europa también en Chipre la crisis demográfica y laicización de la vida cotidiana hace que nuestros jóvenes estén poco disponibles a la vida de servicio en la Iglesia. Se trata de un desafío importante, que afrontamos con la oración y con el testimonio, para que pueda emerger en nosotras toda la belleza de la séquela.

Santidad, nuestra Provincia de “Santa Isabel de Hungría” de las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón ha iniciado el itinerario preparatorio de nuestro jubileo de 150 años de presencia en Oriente Medio que celebraremos el año 2022. El tema que abordaremos será: "Enriquecidas por las experiencias del pasado, vivimos el presente con confianza y afrontamos con valentía los desafíos del futuro", este es nuestro programa del jubileo de los 150 años de presencia y misión en Oriente Medio. Prometemos vivir este tiempo de gracia como un espacio de renovación que ponemos en manos de Dios, dador de todo bien, de toda vocación y de toda fidelidad.

Durante el año de san José que está ya culminando, deseamos renovar nuestro entusiasmo personal y comunitario al servicio del Evangelio. Y en su presencia, Santo Padre, encomendamos a san José y a María santísima todas nuestras actividades pastorales y educativas. ¡Gracias por estar aquí, con nosotros!


 

Last modified on Lunes, 20 Diciembre 2021 10:17
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